Escritor y ensayista alemán, aunque nacionalizado estadounidense, nació el 6 de junio de 1875 en Lübeck.
Thomas Mann está considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX, espejo de la turbulenta sociedad de su época.
Mann creció en Múnich, donde empezó a escribir cuentos y ensayos. Participó en varias revistas, como la Simplizissimus, y probó suerte con antologías de relatos hasta que se hizo un nombre con su primera novela Los Budenbrock (1901), historia de una familia burguesa venida a menos. Posteriormente publicó Muerte en Venecia (1911) —obra en la que se dejaba entrever su potencial homosexualidad—. La novela logró una gran difusión gracias a la posterior adaptación que realizó Visconti para la pantalla grande.
Las clases medias burguesas y la psicología del artista son temas fundamentales en la obra de Mann y también se ven reflejados en la que sería su obra más conocida y traducida, La montaña mágica (1924) en la que el escritor alemán es capaz de diseccionar la sociedad europea del momento.
En 1929 recibe el Premio Nobel de Literatura, gracias sobre todo a su labor como cuentista y por Los Budenbrock, obra que todavía eclipsaba a La montaña mágica.
La situación de Alemania no era buena para Mann. En 1918 había publicado Consideraciones de un apolítico y su presencia le era incómoda al recién llegado régimen de Hitler. En 1933 decide exiliarse, pero mantiene un discreto silencio sobre la vida política alemana mientras dura el lanzamiento de José y sus hermanos, una tetralogía que empezó a publicar en 1934.
Tras pasar por Suiza, Mann recala en California, donde conseguiría la nacionalidad americana. Durante la Segunda Guerra Mundial participó en programas de la BBC de corte antifascista destinados a los soldados del ejército alemán.
De su época americana destaca quizás Doctor Faustus (1947), donde Mann vuelca su visión del nazismo y de la caída del pueblo alemán. No llegó a acabar su última novela: Confesiones del estafador Félix Krull.
Mann murió en 1955, cerca de Zúrich.
La montaña mágica (1924):
El protagonista de la novela, Hans Castorp, un joven de 22 años, estudiante de Ingeniería y de familia adinerada, va a visitar a su primo al hospital de tuberculosos de Davos, en donde su estancia, originariamente planteada para tres semanas, se convierte en una estadía de siete años. Pronto comprende que la lógica que rige en el hospital, situado a 1.530 metros de altitud, es distinta a la que gobierna el mundo «de los de abajo» —el mundo de los sanos—. El hospital de Davos, reino de la enfermedad y la muerte, pero también de la ociosidad y la seducción, transforman profundamente al protagonista.
Las clases medias burguesas y la psicología del artista son temas fundamentales en la obra de Mann y también se ven reflejados en la que sería su obra más conocida y traducida, La montaña mágica (1924) en la que el escritor alemán es capaz de diseccionar la sociedad europea del momento.
En 1929 recibe el Premio Nobel de Literatura, gracias sobre todo a su labor como cuentista y por Los Budenbrock, obra que todavía eclipsaba a La montaña mágica.
La situación de Alemania no era buena para Mann. En 1918 había publicado Consideraciones de un apolítico y su presencia le era incómoda al recién llegado régimen de Hitler. En 1933 decide exiliarse, pero mantiene un discreto silencio sobre la vida política alemana mientras dura el lanzamiento de José y sus hermanos, una tetralogía que empezó a publicar en 1934.
Tras pasar por Suiza, Mann recala en California, donde conseguiría la nacionalidad americana. Durante la Segunda Guerra Mundial participó en programas de la BBC de corte antifascista destinados a los soldados del ejército alemán.
De su época americana destaca quizás Doctor Faustus (1947), donde Mann vuelca su visión del nazismo y de la caída del pueblo alemán. No llegó a acabar su última novela: Confesiones del estafador Félix Krull.
Mann murió en 1955, cerca de Zúrich.
Obras:
La montaña mágica (1924):El protagonista de la novela, Hans Castorp, un joven de 22 años, estudiante de Ingeniería y de familia adinerada, va a visitar a su primo al hospital de tuberculosos de Davos, en donde su estancia, originariamente planteada para tres semanas, se convierte en una estadía de siete años. Pronto comprende que la lógica que rige en el hospital, situado a 1.530 metros de altitud, es distinta a la que gobierna el mundo «de los de abajo» —el mundo de los sanos—. El hospital de Davos, reino de la enfermedad y la muerte, pero también de la ociosidad y la seducción, transforman profundamente al protagonista.
La montaña mágica es también una descripción de la situación social e intelectual europea, que registra los acontecimientos filosóficos, sociales y políticos de Europa que provocaron la Primera Guerra Mundial.

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