jueves, 9 de noviembre de 2017

César Bona

 
César Bona (Ainzón, Zaragoza, 1972) se convirtió hace unos meses en el mejor maestro de España. Su clave es la empatía, su capacidad para conectar con los alumnos y detectar lo que les falta y lo que puede motivarles. Así ha sido en todos los colegios en los que ha ejercido la enseñanza: desde una clase con niños de diez años que no sabían leer, hasta un colegio rural de seis estudiantes con problemas de cohesión en el aula. En el primero, combatió el absentismo escolar recibiendo clases de cajón flamenco (impartidas pro sus alumnos) y el analfabetismo con una obra de teatro En el segundo, rodó un corto de cine mudo con los niños, poniendo como protagonistas a los que no se dirigían la palabra (esta experiencia ganó un premio del Ministerio de Educación, y el corto se llevó un galardón en un Festival de Cine de la India).
Además de la creatividad, también quiere que los escolares desarrollen el espíritu crítico y sepan plantear alternativas. Así, cuando a Muel (Zaragoza) llegó un circo, César hizo que investigaran sobre ello como trabajo extraescolar, y de este experimento surgió «El Cuarto Hocico», una protectora de animales virtual que fue premiada por la mismísima Jane Goodall (premio Príncipe de Asturias y Embajadora Mundial de la Paz) que desde entonces pone a César como ejemplo de pedagogo fuera de serie. Hoy en día esta protectora tiene un alcance internacional: Children for Animals, y demuestra todo lo que se puede conseguir invitando a los niños a participar en la sociedad. Gracias a este proyecto, César Bona recibió un nuevo premio del Ministerio de Educación por estimular la creatividad de sus alumnos.
Todas estas iniciativas, entre muchas otras, le han convertido en una referencia sobre educación, que le llevó a optar al Global Teacher Prize, un galardón equivalente al Premio Nobel del Profesorado, en el que César se ha contado entre los 50 finalistas (es el único español).
 
Obras:
 
La nueva educación (2015):
¿Por qué ya no son tan importantes los libros de texto? ¿Por qué hay que relativizar la importancia de los deberes? ¿Por qué se debe educar en empatía? ¿Por qué la educación debe estar por encima de todos los gobiernos? La nueva educación es el testimonio sincero y valioso de un maestro de hoy.
«Cada niño es un universo. Todos los niños son extraordinarios y no basta con llenarles la cabeza de datos, sino que hay que facilitarles herramientas como conocimiento, empatía, sensibilidad y resiliencia para que puedan salir fortalecidos de las situaciones adversas. Deben saber que si se proponen algo y luchan por ello, pueden conseguirlo, y que de ellos depende que el mundo sea un lugar mejor». (César Bona).
César Bona, uno de los cincuenta mejores maestros del mundo según el Global Teacher Prize, el llamado Premio Nobel de los profesores, nos aclara en este libro que ser maestro no es acomodar a los alumnos a unos planes de estudio: todo educado debe adaptarse al motor imparable y entusiasmado del un niño. Hay que motivarles, estimular su creatividad y aguijonear su curiosidad, porque los niños no son sólo los adultos del mañana. Son habitantes del presente. En primera persona, César Bona relata anécdotas, nos cuenta los momentos clave en su vida que le convirtieron en el maestro que es en la actualidad, y nos muestra que la metodología de enseñanza más efectiva es implicarse con los alumnos. Porque el educador es un ser privilegiado, que puede impartir y compartir sus conocimientos de tribu. Porque otra educación es posible.

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